19 de desembre 2014

PRESUPUESTOS POLÍTICOS, CUENTAS FICTICIAS

Por una vez, y sin que sirva de precedente, los lectores me van a permitir que orille, aunque sólo sea parcialmente, el manido mono tema de proceso soberanista catalán y, en esta ocasión, ponga el foco en los presupuestos correspondientes a 2015 de la Generalitat de Cataluña que días atrás presentó el consejero de Economía Andreu Mas-Colell, calificándolos como los presupuestos más políticos que había presentado desde que era consejero. Ahora, esas cuentas deberán pasar la prueba del algodón en el parlamento del Parque de la Ciudadela.


“Dime que presupuestos apruebas y te diré que políticas practicas”, solía decir Winston Churchill. Pues bien, si aplicamos este criterio para analizar las cuentas presentadas para el año próximo por el gobierno catalán, pronto llegaremos a la conclusión que esos presupuestos son un auténtico desastre. Veamos los motivos.

Para empezar los gastos en políticas sociales caen a los niveles de 2004. La cantidad presupuestada para la educación es casi idéntica a la del año anterior, tan solo se incrementa por la recuperación de la paga extra para todos los funcionarios (iniciativa encomiable, pero con claro tufo electoralista), y la renta mínima de inserción se queda como en 2014.

Por lo que respecta a sanidad los números son escalofriantes. Si bien es cierto que la inversión crece un 1,5%, este incremento queda absorbido por la ya mencionada recuperación de la paga extra. Y la realidad es que cada día que pasa las listas de espera son más largas. El tiempo de espera medio de los 14 procedimientos quirúrgicos garantizados se ha incrementado un 40% en cuatro años. Con estos presupuestos no se recuperarán ninguna de las 1.250 camas hospitalarias que se han perdido desde que gobierna CiU. Asimismo, tampoco cabe esperar que vuelvan los 4.000 médicos que con los recortes han perdido su plaza ni los 15.000 sanitarios que se quedaron en la calle por la aplicación de políticas austericidas.

El gobierno de Artur Mas ha decidido que en 2015 no destinaría ni un solo euro a guarderías. Y así podríamos seguir haciendo una lista casi interminable de despropósitos presupuestarios. Es evidente que el desballestamiento del Estado del bienestar no se solventa de un plumazo, pero con estos números se pone de manifiesto el escaso interés de los nacionalistas para resolver los problemas de la ciudadanía.

De todos modos, el talón de Aquiles de estas cuentas, son el desfase entre ingresos y gastos calculado por el propio consejero en unos 2.183 millones de euros. Para enjugarlos Mas-Colell ha tenido la ocurrencia de decir que “exigirá” al gobierno central que asuma diversas deudas que tiene con Cataluña. Seguramente no le falta algo de razón al consejero, que el gobierno central no es buen pagador es evidente. Bastaría recordar el incumplimiento de la disposición adicional tercera del Estatuto o el impuesto sobre los depósitos bancarios. Ahora bien, tal y como están las cosas, parece lógico pensar que lo razonable sería intentar negociar con quien tiene la paella por el mango, que en estos momentos es el gobierno central. Y como dice el acreditado economista José María Gay de Liébana: “no se puede ir a Madrid a negociar con cara de'pomes agres', sino con alegría. Que es justo lo que hacen los mandatarios catalanes cuando van a la capital del Reino: ir con cara de 'pomes agres'. O lo que es peor: con ínfulas de superioridad.

Por otra parte, una de las pocas promesas electorales que ha cumplido Artur Mas ha sido suprimir el impuesto de Sucesiones y rebajar el de Patrimonio, si no se hubiera permitido esas alegrías se habrían recaudado unos 3.400 millones más con los que se hubiera podido evitar algún recorte y, tal vez, ahora no se debería mendigar con tanta premura.

Los presupuestos son la herramienta por antonomasia que tiene un gobierno para desarrollar sus políticas. Por eso, decir –como dijo Mas-Colell-, que los presupuestos de este año iban a ser los más políticos, es una obviedad. Sea como sea, todos los grupos, a excepción de ERC, han presentado enmiendas a la totalidad. En estas circunstancias los republicanos se perfilan como el colaborador necesario para que las cuentas ficticias del Govern (así han calificado desde la oposición estos presupuestos) salven el primer trámite parlamentario. La votación final se producirá el 5 de febrero. En consecuencia, se abre un período de un mes y medio de margen para negociar, pactar, acordar e incluso convocar elecciones.

En la situación política tan excepcional que estamos viviendo, vayan ustedes a saber lo que puede pasar. Todo es posible.



Bernardo Fernández

Publicado en Crónica Global 19/12/14

14 de desembre 2014

SI, PERO NO

El mundo soberanista catalán anda alborotado. Oriol Junqueras ha dado calabazas a Artur Mas y se niega a compartir lista electoral con él. Eso ha hecho que sonaran todas las alarmas. Carme Forcadell, la presidenta de facto, ha puesto el grito en el cielo pidiendo seny, para ella la lista única es la panacea y mientras, su escudera, Muriel Casals, confía en que los dos líderes lleguen a entenderse. l republicano no le falta razón, en esta sin razón que es el proceso catalán. Convergencia es un partido lastrado por la corrupción. Su fundador autoinculpado como evasor de impuestos, la sede embargada, el hasta hace poco delfín de Mas (Oriol Pujol) imputado en el turbio asunto de las ITV y toda una serie de casos abiertos que salpican a convergentes del más alto rango. En estas circunstancias, Junqueras, por un lado, veta la comparecencia de Mas en la comisión parlamentaria del caso Pujol y, a la vez, quiere evitar contaminarse con una lista unitaria. Sin embargo, no tiene empacho en proponer un gobierno de concentración. Todo ello, pone de manifiesto la coherencia del republicano


En este contexto, ERC quiere aparecer como partido limpio de toda mácula (no tienen en cuenta que no han tenido ni tiempo ni poder para corromperse). Además, ahora recuerdan que existen las políticas sociales y se declaran sus máximos defensores, cuando, o por acción o por omisión su colaboración ha sido imprescindible para que el govern hiciera recortes a destajo.

Junqueras le ha venido a decir a Mas: si, pero no (si a las elecciones inmediatas, no a la lista única) y, de ese modo, ha dejado la pelota en el tejado del president. Ahora, éste debe decidir entre convocar elecciones antes de los comicios municipales, o intentar aguantar y acabar la legislatura. No obstante, para lograr ese objetivo haría bien en presentar unos presupuestos para 2015, razonablemente ambiciosos, porque los presentados días atrás por el consejero de Economía de la Generalitat Andreu Mas-Colell son decepcionantes, con un gasto social que retrocede a los niveles de 2004 y un desfase entre ingresos y gastos de 2.500 millones de euros que, según dijo, espera cubrir exigiendo al gobierno central que pague antiguas deudas, cuando lo razonable sería negociar, pactar acordar, etc. Pero no, según parece, esos conceptos, básicos en política, no existen en el imaginario soberanista, para con aquellos que piensan diferente.



Bernardo Fernández

Publicado en ABC 10/12/14

CARTA ABIERTA A UN INDEPE

Apreciado Fulano de tal: Cientos de miles de personas -entre los que me incluyo-, durante más de cinco años, hemos sido asediados con f...